Liberalización y Arquitectura
Voy a citar aquella frase mítica que pronunció un conocido cabeza pensante
hace algunos años: ¿quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?
Esto mismo deben estar pensando la mayoría de arquitectos en España después de conocerse que el gobierno de España ha preparado un primer borrador de ley para liberalizar la profesión.
¿Qué significaría esto? Pues qué cualquier ingeniero con competencias en
construcción podrá hacer cualquier proyecto de arquitectura por completo.
A lo largo de este último año he escrito muchos posts en los que hablaba acerca
de la diferencia entre ingenieros y arquitectos. Si lo he hecho es porque
siempre me ha llamado la atención que la gente no comprenda bien la diferencia
que existe entre un perfil y otro. Es por esto que no me ha pillado demasiado
desprevenido que haya salido esta propuesta de ley. Sin duda hemos sido
nosotros mismos, los arquitectos, los que nos hemos buscado este problema.
La mayoría estamos poniendo el grito en el cielo con solamente considerar laposibilidad de que un ingeniero pueda proyectar. Lo que yo me he preguntado en
los últimos días es si realmente un ingeniero lo haría mejor o peor que muchos
arquitectos que han proyectado y proyectan auténticos bodrios urbanos por
calificarlos de alguna manera.
Yo siempre he mantenido que cualquier persona es capaz de dibujar un plano y
muchos son capaces de hacer que incluso funcione. Por lo tanto, ¿por qué no va
a ser capaz un ingeniero? ¿No son de hecho ya ellos los que calculan todas las
instalaciones y estructuras?
Si a día de hoy la gente aún se pregunta esto, es exclusivamente por culpa de
nosotros, los arquitectos. Unos, por no saber explicar bien su profesión y
querer vivir en una burbuja aislada del mundo real que "no comprende"
las bondades de la buena arquitectura. Otros por venderse al mejor postor y
limitarse a proyectar espacios que no van más allá del análisis hecho con una
tabla de Excel.
Un edificio, un espacio, es mucho más que un conjunto de habitaciones que
protejan del agua y del frío, con una puerta para entrar y salir, y una ventana
para que entre el sol y poder ventilar. Esto es el mínimo exigible de cualquier
proyecto arquitectónico, pero a partir de ahí hay mucho más. Si los arquitectos
no somos capaces de que este mensaje cale, estamos perdidos. El problema es que
durante los últimos años, los años de especulación y construcciones abusivas
sin control; muchos arquitectos han hecho sólamente eso, espacios que simplemente
funcionaban, sin nada más de fondo, a veces ni siquiera eso.
Durante un año he intentado a través de este humilde blog que las personas que
no tienen nada que ver con la arquitectura logren entender lo que realmente significa
esta profesión, y porqué los arquitectos somos necesarios.
La verdad es que esta propuesta de ley de liberalización de la arquitectura me
duele. Me duele porque significa que la mayoría no entiende lo que significa
ser arquitecto. Me duele porque muchos arquitectos han actuado mal, muy mal,
durante mucho tiempo, y esto es una de las muchas consecuencias negativas de
ello. Y sobre todo me duele porque honestamente creo que muchos ingenieros
serían capaces de hacerlo igual o incluso a veces mejor que muchos
"profesionales" de la arquitectura que se hacen llamar arquitectos.
En mi opinión, de seguir adelante esta ley, afectaría como siempre sucede a los
más débiles. Las grandes oficinas de arquitectura continuarían trabajando sin
problemas en proyectos de gran escala. Sin embargo, las pequeñas oficinas y
arquitectos jóvenes, al tener aun más competencia en el sector, verían muy difícil
su supervivencia.

Sí realmente permitir que los ingenieros puedan hacer un proyecto completo
de arquitectura aportase calidad a los proyectos, no habría ninguna discusión,
pero no es el caso. Además, no es necesario. Ya es posible convalidar gran
parte de la carrera de arquitectura habiendo estudiado antes una ingeniería. Hay
muchos buenos arquitectos que han hecho esto. Pero sin embargo permitir a un
ingeniero que pueda proyectar sin haber tenido ninguna formación en
arquitectura, es un craso error.
Nunca me cansaré de repetir que la figura de un arquitecto y la de un ingeniero
son muy diferentes, pero absolutamente complementarias y necesarias. No termino
de entender el interés de romper el equilibrio que ha funcionado durante
decenios, y que de hecho ha contribuido al éxito y al respeto de la
arquitectura española a nivel mundial.
Por último les invito a hacerse la siguiente reflexión ¿Dejarían que un
cirujano de neurología le operase a corazón abierto? ¿O que el veterinario de
su perro le escayolase su fractura de peroné? Entonces, ¿por qué dejar que un
ingeniero que proyecta un puente, proyecte también las ciudades del futuro?
¿Acaso tiene algo que ver una cosa con la otra aparte del hecho de que las dos
necesitan una estructura para que se tenga en pié?



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